Mi credo

Creo en la familia.

Creo en la amistad.

Creo en el arte sincero que nace libre sin ataduras de ningún tipo.

Creo en mi arte porque me hace feliz.

Creo en la objetividad y la ciencia.

Creo en el mejoramiento humano y la utilidad de la virtud.

Creo en José Martí.

Creo en mi bandera, mi cultura, mi tierra y mi palma real.

Creo en la certeza de que no me interesa vivir bajo otro cielo que no sea el de Cuba.

Creo en el respeto a la diversidad y al criterio ajeno.

Creo en los niños porque son los cimientos del futuro.

Creo en los principios y las convicciones por encima de cualquier valor monetario.

Creo en el cuerpo desnudo de una mujer.

Creo en el amor aunque no sea eterno.

NOTA INFORMATIVA

Qué alegría me da conocer que los retratos de rostros infantiles que pinto en paredes de mi comunidad son apreciados por varias personas. Me llegan numerosas muestras afectivas de los Buenavisteños .Confieso que esto me estimula a perfeccionar la obra para brindar un producto de más calidad. Veo interesante que a los niños les agrade verme pintar. Ellos me perciben como un mago porque les resulta fantástico que de la noche a la mañana emerja un rostro gigante en una pared donde antes no había nada.

Los adultos mayores me dan consejos en el instante de la creación. Me narran leyendas de importancia histórica sobre el barrio o la pared donde me encuentro pintando. Es un proceso donde absorbo vasto conocimiento del pueblo.

Varios vecinos y gente aledaña me llaman “El artista de Buenavista”. No estoy de acuerdo con el seudónimo que me han otorgado porque pienso que en esta localidad hay muchos pintores merecedores verdaderamente de ese título honorario.

Reconozco que nunca imaginé que se recibieran estas obras con tanta alegría. Se dé buena tinta que han velado y defendido las mismas de bribones que han querido dañarlas. También he conocido de contables querellas desmintiendo las leyendas creadas por el imaginario popular.

Mientras esbozo la obra disfruto mucho que conversen conmigo, lejos de desconcentrarme me divierte bastante charlar en el instante creativo.

Nacen muchas preguntas por parte de los pobladores como:

¿Cuánto cobras por hacerlo? ¿Quién te manda a pintarlos? ¿Porque lo haces? ¿Porque pintas niños?

Y lo más gracioso de todo es cuando me preguntan: ¿Esos niños que tú pintas están muertos?

Siempre aclaro bien que ninguno de los niños que represento es difunto y no cobro dinero ni recibo nada material por pintar estos rostros en las paredes. Son obras de mi inspiración que regalo al barrio convirtiendo conceptualmente a este en una Galería al disfrute de todos. Es importante precisar que no recibo ni deseo financiación de nadie para pintar estos murales. Mis “Colosos” los he hecho, hago y haré con mis modestos recursos.

Seguiré haciendo estos retratos agigantados en las paredes porque considero que estas imágenes son un memorándum constante del valor de los infantes en la construcción de una nación. Cuba está transitando por una etapa donde se intenta edificar un futuro mejor y los pequeños son uno de los pilares fundamentales de ese sueño que ambicionamos. Velar por su correcta formación intelectual, física y moral es una garantía de que las venideras generaciones serán hombres y mujeres de grandes valores. Ya lo dijo nuestro Martí “Los niños son la esperanza del mundo”.

Prefiero pintar retratos realistas aunque estemos en pleno siglo XXI.

El retrato realista es un tema pictórico que ha sido recurrente en la historia del arte. Como creador he decidido seguir este sendero pues considero que en pleno siglo XXI (después de tantos ismos) se pueden aún decir muchas cosas mediante la representación de un rostro. Cada individuo lleva en el semblante un esquema definido que lo hace único e irrepetible. Ser capaz de captar esta esencia individual y traducirla en arte, es mi desvelo. Me resulta atractivo dibujar fisonomías de personas que me rodean, como familiares, amigos, vecinos etc. Los llevo al lienzo o al muro agigantando sus proporciones naturales y sin tantos rebuscamientos ni vericuetos conceptuales que en ocasiones nos propone la contemporaneidad del arte, elaboro una obra que considero sencilla, como lo son también los modelos que prefiero para mis retratos.

Amiga 170cm x 139cm Óleo/Lienzo

Amiga
170cm x 139cm
Óleo/Lienzo

Ubicado en ave. 19 / 70 y 72 reparto Buenavista, Municipio Playa, Provincia La Habana

Ubicado en ave. 19 / 70 y 72 reparto Buenavista, Municipio Playa, Provincia La Habana

Para no pensar Mixta sobre lienzo 138cm x 170 cm

Para no pensar
Mixta sobre lienzo
138cm x 170 cm

Ubicado en Casa de Cultura Feliz Pita ave 7ma / 60 y 62 reparto Miramar, Municipio Playa, Provincia La Habana

Ubicado en Casa de Cultura Feliz Pita ave 7ma / 60 y 62 reparto Miramar, Municipio Playa, Provincia La Habana

 

 

 

 

 

Mensaje para artistas sinceros

Qué bueno sería que se sumaran más artistas en este afán de plasmar sus obras en las paredes desteñidas de las comunidades y que lo hagan de corazón sin ansias de lucro. Que sean imágenes nacidas de la libre creación de los autores pero respetando siempre las normas morales establecidas por nuestra sociedad.

Podemos lograr que el muralismo en Cuba gane fuerza porque sobran artistas, talento y paredes para eso. Exhorto a los creadores que logren leer estas letras que se animen y salgan con sus pinceles a las calles y regalen aunque sea un mural a su comunidad pues esta se sentirá orgullosa y agradecida con este gesto. No desarrollemos el arte solamente para galerías y museos. Intentemos hacer un muralismo responsable sin afectar la urbanidad para que nuestra ciudad sea más bella. Sin dudas lograríamos incentivar en las personas sentimientos de identidad y amor a su entorno. Despertaríamos valores como el respeto a la propiedad social que lamentablemente andan dormidos en mucha gente. Piénsenlo bien colegas y súmense.